🛒 Ingredientes

👩‍🍳 Elaboración

  1. En un cazo, prepara un almíbar poniendo el azúcar, el agua y la piel de limón a fuego medio. Cocina durante 8-10 minutos, hasta que el almíbar tenga una consistencia ligeramente espesa (punto de hebra fina).
  2. Retira la piel de limón del almíbar y deja templar unos minutos.
  3. Bate las yemas en un bol aparte hasta que estén bien homogéneas.
  4. Vierte el almíbar templado sobre las yemas poco a poco, sin dejar de batir, para que no se cuajen de golpe.
  5. Pasa la mezcla de nuevo a un cazo a fuego muy bajo, y cocina removiendo constantemente con varillas durante 8-10 minutos, hasta que espese y tenga una textura similar a una crema pastelera firme (sin llegar a hervir, o las yemas se cortarán).
  6. Vuelca la masa en una fuente y deja enfriar completamente, tapada con film a piel, durante al menos 3-4 horas en la nevera.
  7. Una vez fría y firme, forma bolitas con las manos ligeramente humedecidas o con dos cucharas, y rebózalas en azúcar glas.
  8. Coloca cada yema en su molde o cápsula de papel tradicional, y conserva en la nevera hasta el momento de servir.

💡 Consejo

El paso más delicado es la cocción final a fuego bajo: si el fuego está demasiado alto o dejas que hierva, las yemas se cuajarán de forma irregular y la textura quedará grumosa en vez de cremosa. Ten paciencia y remueve sin parar.

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