🛒 Ingredientes

👩‍🍳 Elaboración

  1. Precalienta el horno a 150°C. Seca bien la piel del cochinillo con papel de cocina y pínchala ligeramente con un tenedor en varios puntos.
  2. Sazona el interior con sal gruesa, y si quieres, coloca ramas de romero y laurel dentro de la cavidad.
  3. Coloca el cochinillo abierto y extendido sobre una rejilla dentro de una bandeja de horno, con la piel hacia arriba.
  4. Pincela toda la piel con manteca de cerdo o aceite de oliva.
  5. Hornea a 150°C durante 2 horas, regando de vez en cuando con sus propios jugos para que no se seque la carne.
  6. Sube la temperatura del horno a 220-230°C durante los últimos 25-30 minutos, vigilando de cerca, hasta que la piel quede dorada, inflada y muy crujiente.
  7. Retira del horno y deja reposar 10 minutos. Tradicionalmente se corta con el borde de un plato en vez de cuchillo, para demostrar lo crujiente de la piel.

💡 Consejo

El truco para una piel realmente crujiente es la doble temperatura: cocción larga y suave para que la carne quede tierna, y un golpe final de calor fuerte solo al terminar, para inflar y dorar la corteza sin secar el interior.

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