🛒 Ingredientes

👩‍🍳 Elaboración

  1. Precalienta el horno a 220°C. Forra un molde redondo (de unos 22-24 cm) con papel de horno, dejando que sobresalga bastante por los bordes (parte del encanto de esta tarta es su aspecto rústico y quemado).
  2. Bate el queso crema con el azúcar en un bol grande hasta que quede liso y sin grumos.
  3. Añade los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada incorporación.
  4. Vierte la nata poco a poco mientras sigues batiendo, y por último añade la harina tamizada junto con la pizca de sal, mezclando solo hasta integrar (sin batir en exceso).
  5. Vierte la mezcla en el molde forrado y hornea a 220-230°C durante 35-40 minutos, hasta que la superficie esté muy oscura y tostada, pero el centro siga tembloroso al moverlo.
  6. Retira del horno y deja enfriar completamente a temperatura ambiente, y luego refrigera al menos 4 horas (mejor toda la noche) antes de desmoldar.
  7. Sirve fría, directamente cortada en porciones.

💡 Consejo

No te asustes si la superficie queda muy oscura, casi quemada: ese aspecto tostado es la seña de identidad de la auténtica tarta de queso vasca, y aporta un contraste amargo que equilibra la cremosidad del interior.

¿Qué bebida pega con este plato?

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