🛒 Ingredientes

👩‍🍳 Elaboración

  1. Disuelve la levadura en el agua tibia. Mezcla la harina con la sal, añade el agua con levadura y el aceite de oliva, y amasa durante 10 minutos hasta obtener una masa lisa y elástica.
  2. Divide en dos bolas, cúbrelas con film y deja reposar a temperatura ambiente durante al menos 1 hora (o hasta 24 horas en la nevera para más sabor).
  3. Precalienta el horno al máximo posible (250°C o más) con la bandeja dentro.
  4. Estira cada bola de masa sobre papel de horno con las manos (no con rodillo, para preservar las burbujas de aire), formando un disco irregular.
  5. Extiende el tomate triturado ligeramente sazonado dejando los bordes libres.
  6. Rompe la mozzarella en trozos y distribúyelos sobre el tomate.
  7. Desliza la pizza sobre la bandeja de horno muy caliente y hornea 8-10 minutos, hasta que los bordes estén dorados y el queso burbujee.
  8. Retira del horno, añade las hojas de albahaca frescas y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Sirve inmediatamente.

💡 Consejo

El secreto de una buena pizza casera está en el horno muy caliente: precaliéntalo al máximo durante al menos 30 minutos con la bandeja dentro, para que la base de la pizza reciba un golpe de calor intenso desde el principio y quede crujiente.

¿Qué bebida pega con este plato?

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