🛒 Ingredientes

👩‍🍳 Elaboración

  1. Si los callos no vienen ya precocidos, blanquéalos primero en agua hirviendo durante 5 minutos, escurre y enjuaga bien.
  2. Coloca los callos limpios en una olla grande junto con la cebolla entera, el ajo, el laurel y agua abundante. Cocina a fuego medio-bajo durante 2-2,5 horas, hasta que estén muy tiernos (si usas olla a presión, el tiempo se reduce considerablemente).
  3. Retira la cebolla y el ajo del caldo, reservando el caldo de cocción.
  4. En una sartén aparte, sofríe un poco de ajo picado con el pimentón dulce durante 1 minuto, sin que se queme, y añade este sofrito a la olla de los callos.
  5. Incorpora los garbanzos cocidos, el chorizo troceado y la guindilla si la usas, y cocina todo junto a fuego medio durante 20-25 minutos.
  6. Añade la morcilla troceada en los últimos 10 minutos, ya que se deshace con facilidad.
  7. Rectifica de sal y deja reposar unos minutos antes de servir bien caliente, en cazuela de barro si es posible.

💡 Consejo

Los callos mejoran mucho de un día para otro: si tienes tiempo, prepáralos con antelación y recaliéntalos al día siguiente, dejando que reposen toda la noche en la nevera para que la salsa espese y los sabores se asienten.

¿Qué bebida pega con este plato?

Vuelve a la ficha de maridaje y descubre las tres bebidas sin alcohol que mejor combinan.

Ver maridaje de Callos a la madrileña →