🛒 Ingredientes

👩‍🍳 Elaboración

  1. Derrite la mantequilla en una cazuela amplia y pocha la cebolla picada a fuego bajo durante 5 minutos, hasta que esté transparente.
  2. Añade el jamón picado y saltea 1 minuto para que suelte aroma.
  3. Incorpora la harina de golpe y cocina removiendo sin parar durante 2 minutos para tostar ligeramente el almidón.
  4. Vierte la leche poco a poco, sin dejar de remover con varillas, para evitar grumos. Cocina a fuego medio-bajo durante 15-20 minutos sin dejar de mover, hasta obtener una masa espesa que se despegue de las paredes.
  5. Sazona con sal, pimienta y un toque de nuez moscada. Vuelca la masa en una fuente, cúbrela con film a piel y deja enfriar en la nevera al menos 4 horas, idealmente toda la noche.
  6. Forma las croquetas con las manos enharinadas o dos cucharas, pásalas por huevo batido y luego por pan rallado, presionando bien para que se adhiera.
  7. Fríe en aceite de oliva bien caliente (180°C) en pequeñas tandas hasta que estén doradas por todos los lados, unos 2-3 minutos. Escurre sobre papel absorbente y sirve inmediatamente.

💡 Consejo

La clave de una buena croqueta está en el reposo de la masa: cuanto más tiempo esté fría, más fácil será de formar y menos se romperá al freír. Si tienes prisa, puedes congelar las croquetas ya formadas y freírlas directamente del congelador.

¿Qué bebida pega con este plato?

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